
El maní con chocolate en cajita de cartón (estos y el pop - en tamaños pequeños - eran nuestra compañia a las maratones de cine en vacaciones), los chocolatines con banderitas coleccionables, el chocolate Menier (sin lugar a dudas más caro, pero muy superior al resto), los Tico-Tico (en épocas que no se les llamaba ni cereales ni snacks), los triángulos de oblea y chocolate para los recreos de la escuela, los rollito Van Dam, los caramelos Zabala y los de La Positiva, el chicle Jirafa (que lo compraba con una moneda de 1 peso), los cande, y los helados en la escuela que se mantenían mas o menos congelados con hielo seco (producto ideal para nuestras travesuras).